Catemaco pueblo mágico ¡Ni en tu más profundo sueño panzón!
Necesitaremos la ayuda de Patas Verdes, Mimoso Ratón, Mafafa Musguito, Pistachón Zig-Zag y del profesor Memelovsky
Por: Alejandro VALLE MÉNDEZ
Catemaco, Ver.- Dicen las malas lenguas que el barrigón de González Azamar no ha tomado una ducha desde que tomó las riendas del Ayuntamiento Catemaqueño, ya que piensa que su maloliente olor a macho, es la razón de que los citadinos no puedan acercarse a él y no lo cuelguen por todas las burradas que está haciendo en este infierno turístico, o lo poco que queda de él.
Con lo anterior, y con el deplorable trabajo de su departamento, hacen la combinación perfecta para que se incrementen las lacras, ratas y quimeras en el municipio. Y es que anteriormente, en el gobierno del enanito sin gracia, Sergio Cadena, lo único que podemos agradecerle en su momento es que mantenía a raya a sus empleados de limpia, los cuales limpiaban las calles hasta con la lengua. Así mismo, atemorizó al pueblo con multas económicas, lo cual orilló a todos los cerdos pedantes a pensarla dos veces antes de tirar sus desechos en la vía pública. Pero ahora, las lonjas de Azamar, no se mueven ni para tirar escalofriante gas, mucho menos para solucionar los conflictos de la basura en la ciudad.
Para que comprendan más ampliamente esto, pondremos como ejemplo el escenario del asco y lo desagradable en que se encuentra atrás del mercado municipal, en donde el pico de Orizaba se queda lelo ante las montañas de basura que ahí se depositan por horas, tomando en cuenta que el camión de la basura pasa por ellas cuando se les da la g
ana, mientras tanto, esta labaza sigue en pie.
¿Usted cree que con esta imagen tan sucia, decrepita y con olor a la rayita de canela del barrigón, el municipio merezca ser pueblo mágico?
Dirían por ahí: “ni con tu trasero prestado” (esta frase fue modificada para que los amantes de las buenas costumbres y la moral no se sintieran ofendidos).
Con adecuadas estrategias por parte del Ayuntamiento Catemaqueño, la pesadilla de los desechos en la vía publica puede cambiarse, aquí no se trata de ser el maestro limpio de la botellita comercial para pisos y baños, de lo que hablamos es que el departamento de limpia pública no se haga que tiene oídos de pescado, cuando los habitantes están solicitando hasta con la intervención de las fuerzas ocultas de los brujitos más poderoso de la zona, que se pongan a chambear como debe de ser y no dormirse como el camaroncito.
Pero bueno, por el bien de todos en topotilandia, esperemos que el barrigón meta sus manos, no importa que estén sucias, aquí lo que vale es que saque de las penumbras a este rancho y lo deje rechinando de limpio, de lo contrario las máscaras de gas, serán nuestra última salvación y las mentadas por parte del medio ambiente no cesarán jamás.
Aquí vemos como este botecito del departamento de limpia pública estuvo vació por más de medio día, a un costado de varios desechos, y los encargados de seguro estaban echándose unos tegogolos con el negro.
Por: Alejandro VALLE MÉNDEZ
Catemaco, Ver.- Dicen las malas lenguas que el barrigón de González Azamar no ha tomado una ducha desde que tomó las riendas del Ayuntamiento Catemaqueño, ya que piensa que su maloliente olor a macho, es la razón de que los citadinos no puedan acercarse a él y no lo cuelguen por todas las burradas que está haciendo en este infierno turístico, o lo poco que queda de él.

Con lo anterior, y con el deplorable trabajo de su departamento, hacen la combinación perfecta para que se incrementen las lacras, ratas y quimeras en el municipio. Y es que anteriormente, en el gobierno del enanito sin gracia, Sergio Cadena, lo único que podemos agradecerle en su momento es que mantenía a raya a sus empleados de limpia, los cuales limpiaban las calles hasta con la lengua. Así mismo, atemorizó al pueblo con multas económicas, lo cual orilló a todos los cerdos pedantes a pensarla dos veces antes de tirar sus desechos en la vía pública. Pero ahora, las lonjas de Azamar, no se mueven ni para tirar escalofriante gas, mucho menos para solucionar los conflictos de la basura en la ciudad.
Para que comprendan más ampliamente esto, pondremos como ejemplo el escenario del asco y lo desagradable en que se encuentra atrás del mercado municipal, en donde el pico de Orizaba se queda lelo ante las montañas de basura que ahí se depositan por horas, tomando en cuenta que el camión de la basura pasa por ellas cuando se les da la g
¿Usted cree que con esta imagen tan sucia, decrepita y con olor a la rayita de canela del barrigón, el municipio merezca ser pueblo mágico?
Dirían por ahí: “ni con tu trasero prestado” (esta frase fue modificada para que los amantes de las buenas costumbres y la moral no se sintieran ofendidos).
Con adecuadas estrategias por parte del Ayuntamiento Catemaqueño, la pesadilla de los desechos en la vía publica puede cambiarse, aquí no se trata de ser el maestro limpio de la botellita comercial para pisos y baños, de lo que hablamos es que el departamento de limpia pública no se haga que tiene oídos de pescado, cuando los habitantes están solicitando hasta con la intervención de las fuerzas ocultas de los brujitos más poderoso de la zona, que se pongan a chambear como debe de ser y no dormirse como el camaroncito.
Pero bueno, por el bien de todos en topotilandia, esperemos que el barrigón meta sus manos, no importa que estén sucias, aquí lo que vale es que saque de las penumbras a este rancho y lo deje rechinando de limpio, de lo contrario las máscaras de gas, serán nuestra última salvación y las mentadas por parte del medio ambiente no cesarán jamás.
Al parecer el barrigón Catemaqueño no tiene la mano tan dura, ya que sus achichicles no laten con fuerza.
